Hace 3 años se divorciaron, pero nunca faltan a la foto familiar. Su razón te partirá el corazón

Por fin el pequeño Bruce había llegado a la vida de sus padres Victoria y Adam, y aunque siempre dicen que un bebé une más, en este caso ambos descubrieron que lo suyo no tenía futuro, simplemente no estaban hechos el uno para el otro.

Por el pequeño, hicieron varios intentos y esfuerzos, pero era inútil, además, el pequeño comenzaba a notar el cómo se llevaban sus padres pues sus intentos por recuperar su matrimonio duró aproximadamente un año. Por él, tomaron la decisión de llevar un divorcio tranquilo, sin más pleitos y aunque quizás ninguno quisiera verse, continuar con una relación amigable o tener trato cordial.

Cuando eran una familia, Victoria y Adam hicieron una sesión fotográfica muy hermosa cuando el pequeño Bruce se encontraba en el vientre de su mamá. Lo mismo hicieron cuando este cumplió un año y para que la tradición no se perdiera, Victoria decidió repetirla en el pre-cumpleaños del pequeño pero antes de ello le preguntó a Adam si quería unirse, esperaba una negativa pero fue todo lo contrario, el encantado respondió que sí.

Fue desde entonces que a pesar de ser ex esposos, ambos se reúnen días antes del cumpleaños del pequeño para la tradicional foto familiar. Love What Matters, es una página que Victoria tiene en Facebook y en ella decidió compartir su historia, para muchos resultó tan conmovedora la situación que no tardó en volverse viral, esto fue lo más reciente que compartió:

En las dos primeras imágenes Adam y yo estábamos juntos, en una esperando a nuestro pequeño Bruce y en la otra ya con él. Las demás, son después de nuestro divorcio. Saben… ya ni siquiera nos amamos, tal vez incluso ya ni nos queremos, mucho menos continuamos enamorados y no siempre podemos ponernos de acuerdo. No hemos quedado como mejores amigos pero lo cierto es que hay algo que siempre nos unirá: el amor que le tenemos a nuestro hijo. Es por eso que continuamos conectados y eso ha ayudado a que sea un niño alegre, despierto, inteligente, divertido y sobre todo, feliz.

Quizás ni siquiera somos los mejores padres del universo pero nuestro hijo mira que nos respetamos, además, ambos sabemos que ninguno de nuestros papeles como padres tienen predominancia sobre el otro, ni él es más importante en la vida de nuestro hijo, ni yo lo soy, las cosas son equitativas. Los dos hemos sabido como estar presentes en su vida, darle tiempo de calidad y tener maravillosos momentos con él. No nos culpamos por el desenlace de nuestra historia de amor, las cosas simplemente son como son y ambos estamos de acuerdo en que aferrarnos a algo que ya no tenía futuro, solo dañaría a la larga a nuestro pequeño.

Adam y yo acordamos que nuestro hijo estaría por encima de todo y así ha sido hasta el día de hoy, cada uno valora lo que el otro aporta a la vida de Bruce. Continuamos con la tradición familiar; las sesiones fotográficas en familia, ni un solo peso del que gastamos en hacerlas, imprimirlas y enmarcarlas para colocarlas en la habitación de Bruce, vale tanto como su sonrisa. Él no vivirá con padres viviendo bajo el mismo techo, pero mirará que sus padres a pesar de no estar juntos se tratan con respeto, cordialidad, empatía, amabilidad y armonía, y todo, por el amor que le tenemos”.

Cual sea la edad que cumpla, Victoria y Adam continuarán con la tradición pues dicen que no hay mejor regalo que la sonrisa de su pequeño hijo por ver a sus padres juntos y conviviendo en armonía. Los momentos en familia siempre valdrán más, que todo el otro del universo.

Este ex matrimonio son un gran ejemplo para cientos de ex matrimonios más que, después de un divorcio comienzan una guerra interminable en ver quien es más importante para los hijos, quien se queda con la mayor parte de todo, a quien le va mejor, etcétera. Lo más valioso es disfrutar de los hijos y los momentos que la vida te regala para pasar en familia, hay momentos que nunca más se repiten, por eso ¡disfrútalos!

COMPARTE esta conmovedora historia con otros padres, Victoria y Adam sí que son padres ejemplares ¿no crees?