Un multimillonario lleva 20 años construyendo una réplica del arca de Noé y por fin la ha terminado

En esta ocasión te compartiremos una historia donde un multimillonario lleva 20 años construyendo una réplica del arca de Noé y por fin la ha terminado.

Un hombre religioso llamado Johan Huibers es un empresario de Inglaterra. El nos cuenta que un día como hoy soñó que en los países bajos ocurría una desastrosa inundación.

Sin embargo Huibers confeso que el sueño podría hacerse realidad por que el creía mucho en la religión. Huibers decidió hacer algo antes de que ocurriera una tragedia; entonces decidió construir un arca tal como la que Dios le pidió hacer a Noé.

Huibers empezó a fabricar una arca, pero lo mas curioso que su arca no la usaría para salvar personas de una inundación, si no era para otras cosas. Te invitamos a descubrir que es lo que quería salvar Huibers.

Para hacer posible lo del arca, tuvo que investigar sobre la historia, mirar DVDs, consultar la Biblia y varios libros antiguos. La primera que construyó fue en el puerto de Schagen, medía 70 metros de largo y gastó en ella un aproximado de 1.5 millones de euros, bastante grande la inversión ¿no crees?

Por más de 3 años navegó en ella en los países bajos, después decidió construir la segunda arca

Existe una organización llamada Arca de Noé a quienes les fue donada la primera que construyó Johan, esta prometió continuar con la labor del hombre mientras él se concentraba en construir la segunda, una mucho más grande que la anterior pero para ello, se adentró más a la Biblia y así fue que tomó las dimensiones exactas que Dios le dio a Noé para construir la suya.

La segunda arca era a prueba de inundaciones pues sus dimensiones eran de 131 metros de largo, 23 metros de alto y 30 de ancho, además contaba con siete pisos y pesaba alrededor de 2.500 toneladas. Era tan inmensa que se estima cabían en ella unas 5.000 personas. Para su construcción, Johan contó con la ayuda de 8 personas más y los materiales que se utilizaron algunos fueron precisamente los que utilizó Noé y otros más modernos para tener mayor éxito.

Por supuesto que esta tuvo un costo mayor que la anterior, se estima que Johan invirtió unos 4 millones de euros y se encontraba en Dordrecht.

El espacio era tan inmenso que al igual que Noé, Johan también metió animales en ella pero no reales sino esculturas de tamaño real con un costo bastante elevado.

En el 2012 esta arca abrió sus puertas al público y entonces el hombre decidió meter también animales reales como conejos y loros. En su interior, Johan habla a los visitantes sobre el amor a Dios y la gran inundación.

En el arca, ahora también hay dos salas de cine y un restaurante, muchas personas de todo el mundo viajan para ver la belleza de esta gran obra, todos terminan admirados por el gran trabajo y la magnitud de esta arca.

Mira el siguiente vídeo, ¡es realmente impresionante!

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